Junto a Laura Calderón, de Costa Rica, Mitty Sabillón, de Honduras, y Rafael Maida, de El Salvador, hemos iniciado el proceso de lanzar un congreso Honduras-El Salvador para este 2011. Aunque originalmente hemos deseado lanzar un evento alrededor del tema de la Gestión Humana, reconocemos que las necesidades del sector trascienden el tema de los recursos humanos y deben abordar tanto elementos externos a la organización -que eventualmente afectan sus recursos humanos- como elementos internos de las mismas.
Nos hemos apasionado con la idea de montar un evento de trascendencia regional que presente experiencias y lecciones de otras latitudes sobre los temas mas urgentes que afectan a las organizaciones de estos dos paises y estamos en la etapa de "Clarificar el propósito". Esta etapa, aunque lenta es la indispensable para tomar velocidad hacia la realización del evento. Clarificando el propósito enunciaremos la visión del evento y podremos enfocarnos en lo importante del mismo, sus valores.
El tema de la violencia en la sociedad resalta en los patios de las escuelas y en los corredores de las empresas: permea las relaciones sociales y la resolución de conflictos, mina la confianza y encarece los procesos.
De ahí nuestro interés en abordarlo. Esta semana, fue asesinado el Pastor protestante Marroquin en San Pedro Sula. La marcha por la paz, en esta ciudad, vuelve a convocarse para este proximo domingo y yo me pregunto: ¿Es marchando que construimos Paz? Ser constructores de una paz basada en la justicia, fue el mensaje de la homilía que Monseñor Romero compartio el 14 de agosto de 1977.
“No se puede aceptar la violencia de ninguna forma, la violencia es inhumana, destruye todas las esperanzas del hombre y aumenta la injusticia en el pueblo, es necesario ser constructores de la paz, donde no cabe ninguna exclusión” , afirmó el Obispo mártir.
Revisito textos de Monsenor Escrivá de Balaguer y el núcleo de su mensaje gira en torno a la santificación de la vida ordinaria a través del trabajo cotidiano. Y ¿dónde si no en la vida ordinaria se construye un mundo de paz y de justicia? Es en el hogar familiar, en la escuela, en las oficinas públicas, en las empresas, en la fabrica y en el campo adonde el cristiano debe dar testimonio de su fe y llegar a ser un auténtico sembrador de paz y de alegría. Decia Don Josemaría, que es justo ahí donde hay que configurar cristianamente el mundo: en la vida cotidiana, en las relaciones sociales, con la libertad de los hijos de Dios. “El mundo nos espera. ¡Sí!, amamos apasionadamente este mundo porque Dios así nos lo ha enseñado: ... así Dios amó al mundo; y porque es el lugar de nuestro campo de batalla una hermosísima guerra de caridad, para que todos alcancemos la paz que Cristo ha venido a instaurar”. (Surco, n. 290).
Oramos por el descanso del Pastor Marroquin, oramos porque el asesino se arrepienta y con el arrepentimiento obtenga el perdón. Oramos porque no nos de miedo alentar las condiciones de justicia economica y social indispensables para una Paz verdadera.
El Catecismo de la Iglesia Católica dedica el segundo capítulo de la tercera parte a esta temática. “La participación es el compromiso voluntario y generoso de la persona en los intercambios sociales. Es necesario que todos participen, cada uno según el lugar que ocupa y el papel que desempeña, en promover el bien común. Este deber es inherente a la dignidad de la persona humana” (n. 1913). “La participación se realiza ante todo con la dedicación a las tareas cuya responsabilidad personal se asume: por la atención prestada a la educación de su familia, por la responsabilidad en su trabajo, el hombre [y la mujer] participa en el bien de los demás y de la sociedad” (n. 1914).
Este viernes 25 seguiremos "clarificando el propósito" pero es claro que nuestro dejar un legado para este 2011 tiene una fuerte inspiración en ser Constructores, Sembradores de Paz en justicia y con alegría.
Rafael Antonio López Alvarenga.
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